Es un anticonceptivo temporal que consiste en una funda delgada y transparente de poliuretano con dos anillos en los extremos opuestos. El condón crea una barrera entre el pene y la vagina durante el contacto sexual coital, no permitiendo que los espermatozoides entren en contacto con la vagina y el cuello uterino, impidiendo de este modo la fecundación.
Tiene una efectividad del 79% es decir, que de 100 mujeres que lo utilizan 21 quedan embarazadas