Es una tableta que se introduce en la vagina antes de tener un contacto sexual. Contiene un espermicida, es decir, una sustancia que debilita a los espermatozoides impidiendo su movimiento y su llegada al óvulo.
La tableta vaginal tiene una efectividad del 60%, es decir que de 100 mujeres que la usan el 60 no quedarán embarazadas.