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La violencia en una relación en pocas palabras

El derecho a vivir sin ningún tipo de coerción, imposición, ni violencia es un derecho que condiciona la posibilidad de ejercer el resto de los derechos sexuales y derechos reproductivos La  violencia basada en género (VBG) es un término genérico para cualquier acto perjudicial incurrido en contra de la voluntad de una persona, y que está basado en diferencias socialmente adjudicadas (género) entre mujeres y hombres.  Es un problema de salud pública que afecta con mayor rigor la salud de las mujeres, pero también a la familia, las comunidades y a la sociedad en general.  Incide en la construcción de una sociedad equitativa libre de violencia además de  la mortalidad materna, abortos inseguros, falta de uso de métodos anticonceptivos modernos, ITS con creciente feminización del VIH y otros.

Violencia en las relaciones de pareja

¿Te sientes segura en tu relación?

  • La violencia en una relación nunca es buena.
  • Las personas pueden herir a sus parejas en forma verbal, emocional, sexual o física.
  • Si sientes que te tratan mal, es muy probable que no te equivoques.
  • Hay ayuda disponible.

Las relaciones saludables nos ayudan a sentirnos mejor con nosotros mismos y con nuestro lugar en el mundo. Las relaciones enfermizas pueden hacernos sentir desdichadas/os, inseguras/os y temerosas/os del futuro.

Lamentablemente, muchas personas se encuentran en relaciones perjudiciales, peligrosas o violentas. Le puede suceder a cualquiera: estudiantes, médicos, maestros, famosos, trabajadores de la construcción, hombres o mujeres, adolescentes o adultos, heterosexuales, homosexuales o bisexuales.

¿Cómo puedo darme cuenta si mi relación es violenta o peligrosa?

Todo el mundo tiene derecho a sentirse seguro en una relación. Pero las relaciones abusivas son muy comunes. El comportamiento controlador o violento en una relación jamás soluciona los problemas. Además, tiende a empeorar y a suceder cada vez con más frecuencia.

Un compañero puede herir a su pareja y hacerla sentir en peligro de diversas formas. Las personas pueden herir a sus parejas:

  • Verbalmente
  • Emocionalmente
  • Sexualmente
  • Físicamente

También pueden hacer sufrir a sus parejas al no darles dinero o usarlo para controlarlas (a esta forma de violencia se la denomina violencia patrimonial o económica).

Si tu pareja te hace sufrir, recuerda lo siguiente: No mereces sufrir. Nada de lo que digas o hagas justifica que tu pareja te haga sufrir. Todos nos enojamos alguna vez, pero cuando lo hacemos, todos tenemos opciones. Podemos elegir expresarnos de maneras saludables, o bien, podemos ser irresponsables y optar por herir a otra persona; y esto no es saludable.

Si sufres violencia en tu relación, puedes acudir a los Centros de Salud CIES salud sexual salud reproductiva, el personal de salud está capacitado para apoyarte. Contamos con un servicio de orientación gratuito que te brindará información y apoyo para que asumas una decisión que garantice tu integridad física, psicológica, sexual. Te informarán sobre tus derechos y todas las alternativas que tienes para que tomes decisiones y veles por tu integridad.

 LAS PALABRAS

En las relaciones saludables, las parejas se ayudan mutuamente a sentirse bien con sí mismas. Los insultos, las palabras hirientes y las humillaciones son muy dolorosos; son actitudes irrespetuosas que nos hacen sentir mal con nosotros mismos.

Tu pareja…

  • ¿Te critica constantemente, te pone apodos o te desprecia delante de otras personas?
  • ¿Amenaza con lastimarse o lastimarte, lastimar a tus hijos, tu familia, tus mascotas o tus amigos?
  • ¿Te culpa por todo lo que sale mal?
  • ¿Te miente o falta a sus promesas con frecuencia?
  • ¿Alguna vez te dice “Tú me haces enojar” o “No puedo evitar disgustarme cuando estás cerca”?
  • ¿Espera que tú hagas todo lo que ella o él dice?
  • ¿Te amenaza debido a tu condición migratoria?
  • ¿Te amenaza con revelar tu homosexualidad u otra información personal a tu familia, tus amigos o tus compañeros de trabajo?

Si respondiste afirmativamente a alguna de estas preguntas, es muy probable que estés sufriendo violencia. Señales de abuso como las mencionadas posiblemente signifiquen que estás en peligro en tu relación y que las cosas pueden empeorar. Debes buscar ayuda en los servicios de atención a víctimas de violencia, como la Defensoría de la Niñez y adolescencia si eres menor de 18 años o acudir a los Servicios Legales Integrales Municipales, Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia, y en los Centros de Salud, también puedes acudir a los Centros de Salud CIES salud sexual salud reproductiva por orientación.

LOS SENTIMIENTOS Y LA INDEPENDENCIA

En las relaciones saludables, las parejas respetan las necesidades de cada uno. Tener celos o tratar de controlar a la otra persona no es una demostración de amor.

Tu pareja…

  • ¿Ignora o desecha tus ideas o las actividades que deseas hacer?
  • ¿Te impide salir o tiene celos cuando pasas tiempo con tu familia o amigos?
  • ¿Tiene un comportamiento sobreprotector o les pide a otras personas que te vigilen?
  • ¿Quiere participar en todo lo que haces?
  • ¿Te llama, te manda mensajes de correo electrónico o de texto en todo momento o te visita de improviso?
  • ¿Te acusa de coquetear o tener relaciones románticas con otras personas?
  • ¿Te impide tener dinero propio o usar el automóvil?

Si respondiste afirmativamente a alguna de estas preguntas, es muy probable que te estén tratando mal y estés sufriendo violencia. Señales de abuso como las mencionadas posiblemente signifiquen que estás en peligro en tu relación, y que las cosas pueden empeorar. debes buscar ayuda en los servicios de atención a víctimas de violencia, como la Defensoría de la Niñez y adolescencia si eres menor de 18 años o acudir a los Servicios Legales Integrales Municipales, Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia, en Centros de Salud pero también puedes acudir a los centros de salud CIES salud sexual salud reproductiva.

LAS RELACIONES SEXUALES

En las relaciones sanas y seguras, las parejas se preocupan por las necesidades y los límites sexuales de sus compañeras/os, y los respetan. Forzar o lastimar sexualmente a una persona es física y emocionalmente perjudicial. Nunca es aceptable y va en contra de las leyes.

Tu pareja…

  • ¿Te obliga a tener relaciones sexuales cuando estás dormida/o, ebria/o?
  • ¿Se enoja y te amenaza cuando no deseas tener relaciones sexuales?
  • ¿Te obliga a tener relaciones sexuales sin protección contra el embarazo o las infecciones de transmisión sexual?
  • ¿Lastima tus órganos sexuales o alguna parte de tu cuerpo durante las relaciones sexuales?
  • ¿Te obliga a usar prendas especiales o a desnudarte contra tu voluntad?
  • ¿Critica tu desempeño sexual o recurre a las relaciones sexuales como un medio para castigarte?
  • ¿Sólo le importa su propio placer sexual?

Si respondiste afirmativamente a alguna de estas preguntas, es muy probable que te estén tratando mal. Señales de abuso como las mencionadas posiblemente signifiquen que estás en peligro en tu relación, y que las cosas pueden empeorar. Debes buscar ayuda en los servicios de atención a víctimas de violencia, como la Defensoría de la Niñez y adolescencia si eres menor de 18 años o acudir a los Servicios Legales Integrales Municipales, Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia y en los Centros de Salud. También puedes acudir a los Centros de Salud CIES salud sexual salud reproductiva.

 Cómo decir “No”

Muchos de nosotros pensamos que una vez que nos enamoramos, nunca podemos decir que “no” al sexo. Es posible también creer que nunca podemos decir “no” después de casarnos. No importa el tipo de relación que tengas, si te obligan a tener sexo, es una violación. Si te humillan o te obligan a realizar cualquier tipo de actividad sexual, es violencia sexual.

LA SEGURIDAD FÍSICA

En las relaciones saludables, las parejas se ayudan mutuamente a sentirse amadas y seguras. Lastimar físicamente a otra persona nunca es aceptable, no resuelve nada y va en contra de las leyes. El comportamiento violento y el miedo hacen que una persona se sienta insegura.

Tu pareja…

  • ¿Te empuja, te da empujones, te pega puñetazos, te patea, te asfixia o te muerde?
  • ¿Te amenaza, sujeta o utiliza otros tipos de fuerza durante una discusión?
  • ¿Tiene cambios de ánimo violentos?
  • ¿Rompe o arroja objetos o destruye tus cosas?
  • ¿Te abandona en lugares peligrosos?
  • ¿Se niega a ayudarte o te impide acudir al médico o tomar un medicamento?
  • ¿Tiene antecedentes de abuso físico hacia una pareja?

Si respondiste afirmativamente a alguna de estas preguntas, es muy probable que estés viviendo violencia. Señales de violencia como las mencionadas posiblemente signifiquen que estás en peligro en tu relación, y que las cosas pueden empeorar. Debes buscar ayuda en los servicios de atención a víctimas de violencia, como la Defensoría de la Niñez y adolescencia si eres menor de 18 años o acudir a los Servicios Legales Integrales Municipales, Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia y Centros de salud. También puedes acudir a los Centros de Salud CIES salud sexual salud reproductiva.

¿Cómo puedo darme cuenta si mis hijos/hijas están en peligro?

Para que los niños/as sepan que son amados, deben sentirse seguros. En las familias saludables, las parejas comparten todas las responsabilidades que implica tener hijos/as, tanto las divertidas como las complicadas. De este modo, crean un hogar seguro y sin peligros para sus familias. Lastimar a los hijos/as nunca es aceptable y va en contra de las leyes. Los hijos/as pueden ser retirados del hogar cuando se genera violencia contra ellos/as.

Tu pareja…

  • ¿Infunde miedo en tus hijos y/o hijas?
  • ¿Molesta a tus hijos y/o hijas hasta hacerlos llorar?
  • ¿Se frustra fácilmente con tus hijos y/o hijas?
  • ¿Castiga severamente a tus hijos y/o hijas?
  • ¿Se pone celoso por la atención que brindas a tus hijos y/o hijas?
  • ¿Ignora completamente a tus hijos y/o hijas?
  • ¿Golpea, da puñetazos o bofetadas a tus hijos o hijas o abusa sexualmente de ellos?

Si respondiste afirmativamente a alguna de estas preguntas, es muy probable que a tus hijos los estén tratando mal. Señales de abuso, como las mencionadas, posiblemente signifiquen que tus hijos están en peligro en tu familia y que las cosas pueden empeorar. Debes buscar ayuda en los servicios de atención a víctimas de violencia, como la Defensoría de la Niñez y adolescencia, Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia y Centros de Salud. También puedes acudir a los Centros de Salud CIES salud sexual salud reproductiva.

¿Debo poner fin a la relación?

En las relaciones violentas, el comportamiento violento puede volverse cada vez más peligroso. Aunque tu pareja se disculpe y prometa que no volverá a suceder, es probable que la situación empeore.

Confía en tus instintos. Si sientes que te tratan mal, es muy probable que no te equivoques. Si sientes que estás en peligro, es probable que lo estés. Si algo en tu interior te dice que te alejes de tu pareja, hazlo.

Tu pareja…

  • ¿Se niega a responsabilizarse completamente de la violencia que genera?
  • ¿Se niega a buscar ayuda profesional?
  • ¿Se vuelve cada vez más violento?
  • ¿Te empuja, golpea, patea o asfixia cada vez con más frecuencia?
  • ¿Te golpea bruscamente y te deja hematomas o te quiebra los huesos?
  • ¿Te amenaza con matarte o matarse si terminas la relación?
  • ¿Tiene un arma?

Si respondiste afirmativamente a alguna de estas preguntas, estás en peligro. Debes empezar a planificar la forma de terminar con esa relación. debes buscar ayuda en los servicios de atención a víctimas de violencia, como la Defensoría de la Niñez y adolescencia si eres menor de 18 años o acudir a los Servicios Legales Integrales Municipales, Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia y Centros de Salud. Puede acudir también a los centros de salud CIES salud sexual salud reproductiva.

¿Cómo terminar una relación?

A veces, podemos sentir que existen demasiados factores en una relación que nos hacen sentir incómodos o desdichados. En algunos casos, podemos decidir que no estamos preparados para formar parte de una relación o podemos disfrutar de la relación, pero sentir que las circunstancias hacen que sea difícil de sostener. Cualquiera sea la razón, terminar una relación puede ser muy difícil.

Si está pensando terminar una relación, hay algunas cosas que debes tener en cuenta para que no sea tan difícil.

Piensa con tiempo lo que vas a decir. Muchas personas sienten que ayuda practicar lo que dirán antes de decir algo difícil.

Elije el lugar adecuado. Habla con la persona en un lugar donde ambos se sientan cómodos. Si estás preocupada por su seguridad, un lugar público podría ser la mejor opción.

Dilo en persona. Si te siente segura, habla con la persona cara a cara. Un correo electrónico, una llamada telefónica o un mensaje de texto generalmente no son la mejor opción. Es importante que lo hagas de frente. Puedes ocasionar más problemas si haces que alguien comunique el mensaje por ti.

Se respetuosa/o. No hieras intencionalmente a alguien con insultos. Esto hará que la conversación sea más difícil.

Se directo/a. La persona podría cuestionar por qué estás terminando la relación. La honestidad te puede ayudar a tener mejores relaciones en el futuro.

No digas “aún podemos ser amigos”, a menos que realmente lo sientas. En algunas ocasiones, las personas prometen una amistad para aliviar el dolor que causa terminar una relación. Esto puede causar más dolor y confusión a ambas personas si no tienes la verdadera intención de ser amiga/o.

Dale cierto espacio a la persona. Aún si siguen siendo amigos, dale espacio para que se adapte a la situación. Puede ser positivo que no se vean ni se hablen por teléfono por un tiempo para que ambos se puedan adaptar.

Si sientes que tomó la decisión correcta, respétala. No permitas que la otra persona te haga cambiar de idea. Es normal que las personas lloren o se sientan tristes al terminar una relación. Sentirse mal o culpable no es razón para continuar la relación. 

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